Chicanear
Quiero esta vez reivindicar nuestro sagrado derecho a chicanear y agregar de una vez que si lo analizamos bien, es en últimas lo que realmente nos separa de los animales. Piénsenlo bien y verán que es así.
Que lo que nos separa de los animales es la razón??... a la hora del té no sabemos hasta qué punto algunos mamíferos razonan o no; tal vez razonan lo suficiente según sus necesidades… y además los humanos tenemos tal tipo de problemas idiotas, que hasta se vuelve difícil sustentar lo ‘razonables’ que somos… entonces por ahí no es.
Aaahh, que el lenguaje entonces!!... pues tampoco. Que nosotros no entendamos lo que dicen los animales no significa que el maldito perro que no me deja conciliar el sueño por las noches se la pase gritando incoherencias. Algo debe estar diciendo porque los demás chandosos de la cuadra le contestan. Entones eso tampoco fue. (De hecho, yo he desarrollado la teoría de que el condenado ese se burla de mí… pero eso ya es otra historia…)
Aaaaaaaaahh, ya, el sexo por placer. Eso es lo que nos separa de los animales menos evolucionados!!... lamento decepcionar a quienes creen eso, pero está ‘científicamente comprobado’ que los delfines, además de sumar, restar, multiplicar, dividir, jugar ajedrez, pegarle a la mecánica y tener nociones de física cuántica, pues también le cascan a eso por simple gusto… y si ese ejemplo no les sirve, ahí les tengo a los micos. O me van a negar que los micos se jalan el caucho?? … (como he leído que hacen algunos manes…)
Ni se desgasten pensando más cosas. La diferencia está es ahí, en que nosotros chicaneamos, mientras los otros animales viven privados de tal placer (si es que a ‘eso’ se le puede llamar vida). Dicho lo anterior, paso a aclarar un último ítem necesario para defender el privilegio de chicanear: para hacerlo se deben tener los merecimientos correspondientes, porque creo que existen pocas vainas más patéticas que aquellos fulanos a los que se les llena la boca cuando se autoproclaman protagonistas de triunfos ajenos, o que se ufanan de cosas que en realidad no tienen. O no??
Chicanear cuando hay con qué… aaaahh, placer divino!!!. Primitivo y simple, como deben ser los grandes placeres de la vida. O acaso a quién no le gusta contarle a los amigos cuando algo bueno le pasa??... cómo ocultarle a los papás aquellas felicitaciones públicas, o la ovación de pie por recibida en la Universidad??; Qué sentido tiene estrenar juguetes que no se le pueden mostrar a los alegres compadres??... o, qué tan duro hay que tener el corazón para no exhibir la foto de esa niña mamacita con la que salimos cierta vez??
Son muchos los motivos de orgullo que podemos (debemos, diría yo) compartir con la frente en alto, a sabiendas de que nos pueden convertir en objeto de la admiración de alguien más. No creo que haya nada malo en ponderar nuestras propias características sobresalientes. Que eso denota inseguridad, baja autoestima o deseos de llamar la atención son cuentos sólo validos para quienes siguen pensando que las barras bravas son una simple manifestación de rechazo a la exclusión social… mejor dicho, se chicanea porque alimenta el ego y porque después de hacer algo bien hecho, cualquier recompensa es un buen complemento.
Chicanear repito, es un derecho que nos hemos ganado. Tan importante como el libre albedrío o el escoger nuestro equipo de fútbol. Por eso es tan triste cuando no se puede hacer… por no quedar mal (cuando no se puede regodear uno en su orgullo por alguna triquiñuela maquiavélica); por no hacer quedar mal a algún compadre (cuando todo el mérito de algo es propio)… o por los malditos principios morales!! (nunca olvidaré esa vez en Medellín, cuando dos güevones se babeaban hablando de esa niña con la que yo había amanecido… aaaaaaahh)…
Es precisamente por ese tipo de oportunidades perdidas y por la mala imagen que tiene la simple palabra, que yo salgo a defender el arte de chicanear. Hace algún tiempo yo decía que lo que nos hace quienes somos son los momentos vergonzosos que enfrentamos y la forma como lo hacemos. Hoy digo que un mapa de nosotros mismos no podría estar completo sin los momentos en los que de verdad, nos hemos ganado el derecho a chicanear.
Por eso mi intención no es otra que la muy noble de invitarlos a todos a buscar reconocimiento por aquellas cosas que hacemos bien. Inflemos nuestros egos; entendámoslo como un acto justificado. Acumulemos golpes ganadores, hagamos los comentarios más agudos, levantemos más en nuestras salidas habituales; anotemos más goles del triunfo. Escribamos posts esperando recibir comentarios cargados de flores; provoquemos suspiros a granel… y después chicaneamos, es algo que nos habremos ganado. Hagamos todo esto, en serio. El mundo será un lugar mejor!!!
Que lo que nos separa de los animales es la razón??... a la hora del té no sabemos hasta qué punto algunos mamíferos razonan o no; tal vez razonan lo suficiente según sus necesidades… y además los humanos tenemos tal tipo de problemas idiotas, que hasta se vuelve difícil sustentar lo ‘razonables’ que somos… entonces por ahí no es.
Aaahh, que el lenguaje entonces!!... pues tampoco. Que nosotros no entendamos lo que dicen los animales no significa que el maldito perro que no me deja conciliar el sueño por las noches se la pase gritando incoherencias. Algo debe estar diciendo porque los demás chandosos de la cuadra le contestan. Entones eso tampoco fue. (De hecho, yo he desarrollado la teoría de que el condenado ese se burla de mí… pero eso ya es otra historia…)
Aaaaaaaaahh, ya, el sexo por placer. Eso es lo que nos separa de los animales menos evolucionados!!... lamento decepcionar a quienes creen eso, pero está ‘científicamente comprobado’ que los delfines, además de sumar, restar, multiplicar, dividir, jugar ajedrez, pegarle a la mecánica y tener nociones de física cuántica, pues también le cascan a eso por simple gusto… y si ese ejemplo no les sirve, ahí les tengo a los micos. O me van a negar que los micos se jalan el caucho?? … (como he leído que hacen algunos manes…)
Ni se desgasten pensando más cosas. La diferencia está es ahí, en que nosotros chicaneamos, mientras los otros animales viven privados de tal placer (si es que a ‘eso’ se le puede llamar vida). Dicho lo anterior, paso a aclarar un último ítem necesario para defender el privilegio de chicanear: para hacerlo se deben tener los merecimientos correspondientes, porque creo que existen pocas vainas más patéticas que aquellos fulanos a los que se les llena la boca cuando se autoproclaman protagonistas de triunfos ajenos, o que se ufanan de cosas que en realidad no tienen. O no??
Chicanear cuando hay con qué… aaaahh, placer divino!!!. Primitivo y simple, como deben ser los grandes placeres de la vida. O acaso a quién no le gusta contarle a los amigos cuando algo bueno le pasa??... cómo ocultarle a los papás aquellas felicitaciones públicas, o la ovación de pie por recibida en la Universidad??; Qué sentido tiene estrenar juguetes que no se le pueden mostrar a los alegres compadres??... o, qué tan duro hay que tener el corazón para no exhibir la foto de esa niña mamacita con la que salimos cierta vez??
Son muchos los motivos de orgullo que podemos (debemos, diría yo) compartir con la frente en alto, a sabiendas de que nos pueden convertir en objeto de la admiración de alguien más. No creo que haya nada malo en ponderar nuestras propias características sobresalientes. Que eso denota inseguridad, baja autoestima o deseos de llamar la atención son cuentos sólo validos para quienes siguen pensando que las barras bravas son una simple manifestación de rechazo a la exclusión social… mejor dicho, se chicanea porque alimenta el ego y porque después de hacer algo bien hecho, cualquier recompensa es un buen complemento.
Chicanear repito, es un derecho que nos hemos ganado. Tan importante como el libre albedrío o el escoger nuestro equipo de fútbol. Por eso es tan triste cuando no se puede hacer… por no quedar mal (cuando no se puede regodear uno en su orgullo por alguna triquiñuela maquiavélica); por no hacer quedar mal a algún compadre (cuando todo el mérito de algo es propio)… o por los malditos principios morales!! (nunca olvidaré esa vez en Medellín, cuando dos güevones se babeaban hablando de esa niña con la que yo había amanecido… aaaaaaahh)…
Es precisamente por ese tipo de oportunidades perdidas y por la mala imagen que tiene la simple palabra, que yo salgo a defender el arte de chicanear. Hace algún tiempo yo decía que lo que nos hace quienes somos son los momentos vergonzosos que enfrentamos y la forma como lo hacemos. Hoy digo que un mapa de nosotros mismos no podría estar completo sin los momentos en los que de verdad, nos hemos ganado el derecho a chicanear.
Por eso mi intención no es otra que la muy noble de invitarlos a todos a buscar reconocimiento por aquellas cosas que hacemos bien. Inflemos nuestros egos; entendámoslo como un acto justificado. Acumulemos golpes ganadores, hagamos los comentarios más agudos, levantemos más en nuestras salidas habituales; anotemos más goles del triunfo. Escribamos posts esperando recibir comentarios cargados de flores; provoquemos suspiros a granel… y después chicaneamos, es algo que nos habremos ganado. Hagamos todo esto, en serio. El mundo será un lugar mejor!!!
PS. - Decidí que en varios aspectos, voy a cambiar mi ‘modus operandi’ en lo que queda del año.
- Ya pasó casi una semana, pero igual: Cómo me vieron a Ronaldinho??. Para mí, sigue siendo el mejor del mundo!!.
- Muchos cambios en estos últimos días.
Soundtrack: ‘We Are the Champions’, Queen
‘Rock DJ’, Robbie Williams
‘All the Small Things’, Blink 182
‘El Aventurero’, Antonio Aguilar
‘Wind Of Change’, Scorpions


29 Comments:
Chicanear (en Argentina, mandarse la parte, agrandarse, creérsela, etc, etc)... todo un arte, como bien decís, porque si uno se excede un poquito... "Andaaaa! Mirá a aquel creído hijo de puta!!!" y demás opiniones por el estilo.
En cuanto a tu problema con el perro... mi teoría pasa por una conspiración mundial de perros, que decidieron asociarse, no contentos con burlarse de forma individual... Así, se puede ver en un ladrido un claro "Ahora lo despierto a este para que mañana amanezca como el culo y escriba incoherencias en el blog"
Hablando en serio, el blog es buenísimo, llegué casi de casualidad, y creo que fue lo mejor que encontré en Internet desde hace muuucho tiempo...
Suerte! No dejes el alcohol por nada, y si lo dejás, acordate donde!!!
Hombre, que buena reivindicación (esa palabra existe?) de lo que nos hace más humanos. ...
Todo sea por la paz del mundo ... y por los valores humanos, chicaneemos!!
Excelente post y muy cierto.
será por eso que soy tan feliz, por chicanero?
Esa es la mejor terapia "infla-egos" (aunque esa palabra no exista)
Que buen post!! y muy de acuerdo con "Un Gerente"... Chicanear te hace feliz.
Jajaja reclamemos nuestro derecho a chicanear...! Nuestros egos nos lo agradecerán :P
Bien jalado el post, como siempre!
Un saludo... y gracias por pasar por mi bló :P
Excelentísimo post, Cuajinais. Se le deja el séptimo comentario y le sigo la corriente: procedo a chicaniar de mi novio con mi vecina de oficina.
Bueno, yo creo que los animales también chicanean, mire un pavo real caminando, mire un gato inflado (en el fondo está diciendo: "soy muy grande y peligroso, ne se meta conmigo").
Los humanos son quienes lo elevan a un arte de vida...
Mil gracias por este post!
Me has dado más motivos para no cambiar... y la posibilidad materializada de darle al mundo mis razones.
Un besote.
el ùnico chicaneo que no soporto en que los hombres anden divulgando a grito entero con quien se acuestan... de resto... exelente
PST. en mi conjunto pasa con los gatos lo mismo que en tu casa con los perros... una maldita sinfonia que no deja dormir...
Chicanear es todo un arte, uno debe hacerlo sin humillar (a veces) y sin que la gente le coja pereza a uno (a menos que esa sea la intención). Opino lo mismo que saludade, los animales también chicanean, a lo mejor los ladridos de los perros o los maullidos de los gatos de agustina son una forma de chicanear diciendo que joden más a sus "amos" que cualquier otro.
Pero usted jamás se ha privado de ese derecho inalienable jajajaja cierto????
y tu si que tienes motivos, por ahí provocas más de un suspiro ...
Siguiendo vuestro sabio consejo, acabo de publicar un post digno de mi chicaneo
Uy señor...me uno a la convocatoria...nada mejor que chicanear...
Yo chicaneo de ser el Joker jajajajaja...
Pa lo que hace falta de este año (por lo del modu operandi);)
Ricotero:
Hombre, bienvenido por acá!. Qué bacano tener lectores internacionales. Muchas gracias por lo comentarios.
Y lo que decís sobre el exceso en el chicaneo, acá también pasa, obvio. De hecho pensé que alguien me iba a putear por este post (porque a veces viene gente más sentida que un bolero)
Patton:
Amén hermano!!
Sir Gawain:
Muchas gracias.
Gerente:
Debe ser. Cuando uno tiene motivos para chicanear, también tiene motivos para sonreir, no??
De los lentes:
Puede que la palabra no, pero el sentimiento sí… aaaahh, qué belleza no?
Un saludo niña
Andrés Posada:
Hombre, gracias.
Por su blog seguiré pasando. Un saludo
Rana:
Gracias niña. Qué bacano verte por acá :)
Saudade:
Lo de los gatos a mí me parece más instinto de conservación que otra cosa… con los pavos sí me corchastesss… creo que nada nos separa de los animales!!
Coop:
De nada.
Un saludo
Agustina Bonita:
Es que eso no es chicanear, es ser idiota.
Saludos niña :)
Galo:
Hombre sí, hay que saber cuál es el limite.
Preocupante esa vaina de la conspiración animal…
Annie:
No creás… algunas veces he tenido que hacerlo… sniff…
Cerebro:
Jajajaja… jajaja
Nitoxxx:
Hombre, qué bueno. Mañana apenas llegue a la oficina lo leo
Un saludo parce!
Joker:
Y yo me las pico de ser el Cuajinais… jeje
Saludos a todos. Gracias por leer, comentar… y chicanear.
Jejeje... bueno, si vamos a esas,todos los hombres chicanean, de que son unos duros en la cama. Pero como dice el viejo y conocido refràn: dime de què pregonas y te dirè de què careces.
Ah.. por cierto, nosotros los humanos tambien somos animales. O sea, somos una especie como cualquier otra. =0S
Anyelina:
1. Las mujeres también se las pican de ser todas unos polvazos; lo que pasa es que eso no se la andana diciendo a todo el mundo, pero igual lo hacen.
2. Yo sé. Obvio; por eso, si leés bien, vas a ver que en alguna parte hablo de los 'otros' animales... o digo que chicanear nos separa de 'los animales menos evolucionados'... no??
Un saludo niña
Jejeje! bueno, no sè... en cuanto a las mujeres que chicanean que son buen polvo. Entre hombres chicanean de que lo son, pero entre mujeres, no me parece que sea tan comùn eso, no hablamos tanto de quienes somos (mujeres) buenos polvos, sino mas bien, es què hombre es buen polvo, porque es muy raro eso, jajajajaja!
Creo mas bien que las mujeres que has conocido alardean mucho de que son buenos polvos pero hacia los hombres, es como la forma para dejarlos con ganas y con la intriga, jijiji!
=0P
Saludillos!
Jujaaujaujauajaujaaa. El problema es esa gente, como ud dice, mas sentida que un bolero, por que, hay que ver como joden cuando uno chikanea como lo establece la ley de dios (o eso de moises, y las tablas de la ley, que fue??).
Super el post.
Si buenas, pa lo de chicanear de mi mas reciente post???
Cuaji... si señor! Es un derecho y más un deber sentirnos orgullosos de las cosas que merecemos por esfuerzo propio... pero ojo con pasarse de la raya porque entre el ser chicanero y el ser 'sobrado' hay una puntica de zapato...
Saludos!
Ah.... Me haz hecho acordarme de la mejor chicaneada de mi vida: el tipo era el deseado por todas y terminó conmigo! Ahora es alguien muy conocido, más deseado por más gente, y todavía me doy el lujo de decirlo!
Sí. Es básico. Y como diría Babasónicos: Y Qué?
Chicaneo con colegas ante la cantidad de comics y parafernalia que poseo...de nada mas, ah y de tener un blog y actualizarlo, je je.
Por lo general no me gusta alardear de nada.
De nuevo, bien hecho excelentísimo Don Cuajinaís, poseer ese arte, ese derecho y, creo yo, esa característica genética nos hace más humanos.
¡¡No puede morir el ser humano que en su vida no haya tenido su rato para chicanear!!
Completamente de acuerdo .. podria jurar que todos lo hacen y siempre estan deseando hacerlo ... no por nada todas la peluquerias de bogota estan repletas a las 5:30 am no importa la lluvia y el frio ...
Buen concepto
Saludes
Huy, qué buena entrada. Cada vez que me veo arrinconado por Animal Planet o NatGeo en mi defensa de lo que nos distingue de los animales, me alegra encontrar opiniones como ésta.
Chicanear es un arte, y yo diría que el truco está en hacerlo de tal modo que los demás no sospechen que uno está chicaneando sino que tal vez uno cometió un desliz impropio de su habitual modestia.
Huy, qué buena entrada. Cada vez que me veo arrinconado por Animal Planet o NatGeo en mi defensa de lo que nos distingue de los animales, me alegra encontrar opiniones como ésta.
Chicanear es un arte, y yo diría que el truco está en hacerlo de tal modo que los demás no sospechen que uno está chicaneando sino que tal vez uno cometió un desliz impropio de su habitual modestia.
siglos sin escuchar esa palabra...la verdad en este momento no recuerdo que es lo que hago bien, me ganaron los delfines y los monos.uhmm aunque pensandolo bien la hago excelente de idiota.
Muchas gracias por su tiempo dedicacion y palabras, no lo tome mal si no logro levantarme el animo. Creo que ya sabe que cuando se necesita tocar el fondo hay que hacerlo como sea.
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